|
(http://www.iespana.es/legislaciones/)
(1) Aconseja Vinci aqui la variedad de las formas
y aspectos, porque de ella depende la hermosura y perfeccion
de una obra. Porque si en todas las figuras de una historia
se siguiese la proporcion y belleza de la estatua Griega,
faltaría tal vez la belleza y proporcion necesaria
á la obra. Por exemplo: si en el célebre
quadro de Rafael, llamado el pasmo de Sicilia, hubiera
el autor pintado á uno de los Sayones que alli
se ven con una dísposicion en sus miembros igual
á la de JesuChristo, no fuera tan alabado como
es: pues cada figura ha de manifestar en los lineamentos
exteriores de su rostro y cuerpo las propiedades interiores,
o la intencion de su ánimo. Aun en un lienzo
en que se representára el baño de Diana
con multitud de Ninfas, debe haber diferencia en la
proporcion de sus cuerpos y semblantes; pues de otro
modo resultaría una belleza, digámoslo
asi, muy monotona.
(2) Éste documento tiene alguna restriccion,
en el qual da á entender que el estudio é
imitacion de la naturaleza debe ser el único
afan del Pintor: pero asi como para la total comprehension
de una ciencia es menester ir aprendiendo ó imitando
los progresos que en ella hicieron los Maestros y demas
hombres eminentes; del mismo modo el jóven aplicado
debe estudiar y anhelar á la imitacion de la
naturaleza, siguiendo las huellas de aquel profesor
cuyo estilo se adapte mas á su genio.
(3) Como en la mayor parte de los quadros historiados
hay muchas figuras, cuya vista está interrumpida
en parte por la interposicion de otras; muchos suelen
dibuxar solamente las partes que se ven, con lo qual
es muy dificil que queden los miembros con aquella conexion
y correspondencia que deben tener entre sí. Por
esto, pues, establece Vinci ésta maxima digna
de toda atencion y observacion.
(4) Esto puede servir principalmente para hacer un
pais por el natural, ó cosa semejante: pues para
lo demas es tan arriesgada ésta práctica,
como dificil la excecucion sin auxilio alguno.
(5) El movimiento de los miembros del hombre lo executan
los músculos y tendones visiblemente, pero no
los nervios, como aqui dice Vinci; pues aunque el espíritu
animal conducido por ellos es uno de los agentes principales
para el movimiento, como es invisiblemente, no es de
la inspeccion del Pintor su noticia. Lo que dice de
las cuerdas convertidas en sutilisimos cartílagos,
es absurdo del todo.
(6) Segun acredita la experiencia nunca puede parecer
una bola circular ó una esfera de figura oval
ála vista; porque de qualquiera parte que se
la mire, siempre presenta á la vista un circulo
perfecto. Esto supuesto, no parece muy arreglado al
natural éste documento; pero ésta opinion
no carece de sectarios, y tal vez Vinci sería
uno de ellos.
(7) Este documento es de aquellos que indispensablemente
necesitan explicacion de viva voz del Maestro que lo
da; pues de otro modo es muy dificil comprehender (segun
la obscura expresion del original) el modo de hacer
las mezclas de colores y tintas que dice; y casi imposible
adivinar á qué conducen semejantes mezclas,
quando no se propone obgeto alguno á quien imitar
con ellas. Estas faltas inconvenientes suceden siempre
en las obras que se publican despues de muerto el autor,
como la presente.
(8) Poniendo delante de un color un veto mas o menos
tupido, ó un cristal mas ó menos obscuro,
pierde el color parte de su viveza.
(9) Estas razones que aqui cita Vinci estarían
en alguna nota ó apéndice de ésta
obra, que no pudo llegar á las manos del Editor;
porque no se encuentran en el resto de ella.
(10) Segun se demuestra en todo género de esqueletos,
la misma proporcion hay entre el grueso de la parte
de hueso que compone la articulacion, y lo restante
de él en un niño, que en un adulto. El
espacio entre una y otra articulacion es por lo regular
mucho mas abultado; porque alli están los cuerpos
de los músculos que son carnosos, y esto sucede
igualmente en el niño que en el adulto. Es verdad
que los niños tienen mas gordura en las partes
exteriores del cuerpo que en las interiores, lo que
sucede al contrario en los adultos proporcionalmente,
y asi dichas partes han de ser mas abultadas en los
niños respectivamente que en los hombres.
Dice Vinci que la coyuntura está sola sin ligamento
alguno de los que cubren y ligan á un mismo tiempo
el hueso; lo qual es falso, porque toda articulacion
está cubierta de todos los ligamentos que sirven
para afianzarla, y aun en algunas pasan por encima algunos
músculos y tendones. Este error será tal
vez, como ya ha advertido en el prólogo, ó
alteracion de las copias de la obra, ó defecto
del arte anatómico en aquellos tiempos.
(11) Gran lástima es que no haya llegado á
este tratado, pues en lo concerniente á la Pintura
digno de la capacidad de tan grande hombre.
(12) Los músculos que en éste apartado
llama Vinci domésticos y silvestres seran sin
duda todos los que sirven para los movimientos del carpo
ó muñeca, y para la flexion y extension
de los dedos, todos los quales se hallan en el antebrazo;
á excepcion de algunos que tienen su origen en
la parte inferior del húmero y sus condilos.
(13) Aunque no ha llegado á nuestras manos el
libro que cita Vinci como suyo en ésta §;
son tantos los documentos que da éste Tratado
acerca del movímiento natural del hombre, que
basta para que los profesores estudien una parte tan
esencial para la belleza y propiedad de las figuras
de un quadro.
(14) La parte posterior del muslo la componen varios
músculos que seria prolixo el referirlos ahora,
y así no podemos acertar con el que menciona
aqui Vinci. En la garganta y espaldilla hay tambien
muchísimos; por lo que tambien es casi imposible
saber de quál de ellos habla el autor. La nalga
la forman tres músculos llamados glúteos.
El músculo del espinazo que nombra aquí
Leonardo serán tal vez los sacro-lumbares largos-dorsales
y grandes o espinosos ó semiespinosos, los espinosos
y los sacros que son los que hacen el movimiento de
extension de la espina; á los que se pueden añadir
los quadrados de los lomos, aunque el uso de estos es
servir á la flexion de dicha parte. El del estómago
son los rectos del abdómen.
(15) Segun las observaciones mas exáctas de
la Anatomía no hay nada de lo que aqui dice Vinci.
(16) Estos huesos, segun parece, serán unos
huesecillos llamados sesamoydeos, que se encuentran
en las articulaciones de los huesos del metacarpo y
metatarso con las primeras falanges de los dedos; y
tambien suelen hallarse en algunos otros sitios del
cuerpo, los quales están unidos á los
tendones ,de modo que parece son alguna porcion de estos
osificada, y sirven para facilitar el movimiento de
los dichos huesos y de los músculos flexóres
de los dedos. Su número es indeterminado y en
los niños no se encuentran hasta cierta edad,
en la que son cartilaginosos por mucho tiempo. Los que
dice Vinci que se hallan en la espaldilla, serán
tal vez las apofisis ó eminencias que aIli se
ven; pues ningun Anatómico dice haber encontrado
en dichas partes y sus articulaciones ningun sesamoydeo.
Todo esto solo se puede percibir en la diseccion del
cadaver; pero no en la figura vestida de toda su carne,
ni menos en el esqueleto, porque se pierden estos huesecillos
por su pequeñez, excepto la rotula; y así
el Pintor no tiene necesidad de saberlo, y solo se pone
aquí para explicar esta nota con arreglo á
la Anatomía moderna.
(17) Toda la explicacion que hace Vinci en ésta
nota conviene exáctamente á los dos músculos
llamados rectos que hay en el abdómen, uno a
cada lado, cuyo oficio es doblar y extender el cuerpo
del modo que refiere.
(18) Los músculos que sirven para la extension
y flexion del antebrazo son quatro. Los dos de la flexion
son el biceps, y el braquial interno. El bíceps
llamado así, porque tiene dos cabezas, está
situado á lo largo de la parte anterior del hueso
del brazo ó húmero; la una cabeza se une
á la apófisis coraeoydes de la espaldilla;
la otra al borde de la cavidad glenoydal de la misma.
Luego se reunen ambas en la mitad del húmero,
formando un solo músculo que va á terminar
por un tendon fuerte en la tuberosidad que se halla
en la parte interna y superior del rddio. El braquial
interno nace de la parte media del húmero; se
abre en forma de horquilla al principio para abrazar
el tendon inferior del músculo deltoydes. Queda
cubierto del bíceps, y va á terminar en
la parte superior é interna del cúbito.
Los otros dos de la extension son el triceps braquial
y el ancóneo. El triceps tiene tres cabezas que
nacen, la primera de la extremidad anterior de la costilla
inferior del homoplato; la segunda de la parte superior
y externa del húmero debaxo de su gruesa tuberosidad;
la tercera de la parte interna del mismo hueso detras
del tendon del gran dorsal: todas tres se unen en un
músculo resultando un grueso tendon aponebrótico
que abraza toda la extremidad del olecranon. El ancóneo
es un músculo de dos o tres pulgadas de largo,
situado exteriormente al lado del olecranon: nace de
la parte posterior del condilo externo del húmero,
y se termina en la cara externa del cúbito unos
quatro dedos mas abaxo del olcecranon.
(19) Los músculos que extienden la pierna son
el recto anterior, el basto interno y el externo, y
el crural. El recto anterior viene desde la parte superior
de la articulacion del fimur con los huesos de la cadera
y descendiendo por la parte anterior del muslo, abraza
la rótula por una aponebrósis ó
membrana tendinosa, y termina en las partes laterales
de la extremidad superior de la tibia ó hueso
de la pierna. Los dos waetos se unen por arriba, el
interno al pequeño trocanter, y el externo al
grande; despues abrazan lateralmente el muslo hasta
la base de la rótula, en donde sus tendones se
confunden con el del recto anterior. El crural está
situado entre los dos vastos, y detras del recto: abraza
toda la parte interior y convexá del femur; nace
en el gran trocanter, y termina con una fuerte aponebrósis,
que se confunde tambien con la del recto anterior, en
el mismo sitio que éste.
(20) Si en un quadro, v. g., de la degollacion de los
inocentes se quisiera pintar un verdugo arrancando violentamente
de los brazos de una madre á un niño para
degollarle; ésta figura debería tener
precisamente un movimiento compuesto, esto es, debería
estar en accion de arrebatar al niño, y de quererle
herir: y así pintándola solo con la segunda
accion , quedaría defectuosa la expresión,
que es lo que dice Vinci en esta nota.
(21) Estos primeros movimientos mentales de que habla
Vinci son la tristeza, la meditacion profunda y otros
á éste tenor que dexan al hombre por un
rato en inaccion, y de éste modo se deben expresar
en la Pintura. Los segundos son la ira, el dolor sumo,
el gozo &c, los quales causan agitacion en el cuerpo
humano, á veces extraordinaria, cuyas particularidades
necesita el Pintor tener muy presentes.
(22) La accion en que pinta Vinci á la figura
en el caso que supone, es tan inusitada en nuestros
tiempos, que no sé qué efecto causaría
ver á un personage en semejante actitud.
(23) Aquí parece que habla Vinci solamente de
copiar un quadro; porque en la nota LVI dice expresamente:
que el contorno exacto de la figura requiere mucho mayor
discurso e ingenio que el clarobscuro, cuya sentencia
adoptan todos los inteligentes, y los Maestros del arte.
(24) Facílmente se puede hallar la prueba de
lo que dice Vinci á lo último de ésta
nota; pues es cierto que quando vemos en el Teatro á
los Cómicos, es menester poner cuidado para conocerlos
y distinguirlos, por la mutacion que advertimos en sus
rostros, á causa de darles la luz desde abaxo.
(25) Es evidente que á mediana distancia solo
advertimos en los rostros de las personas que miramos
las manchas principales que forman los ojos, la nariz
y la boca; y por sernos la proporcion de la distancia
de estas manchas, entre sí, tan conocida en las
personas que tratamos con frequencia, las conocemos
al instante, aunque por estar separados no distingamos
las menudencias particulares de su cara, como si las
cejas son mas o menos pobladas, si los ojos son mas
ó menos obscuros, si el color es mas ó
menos claro, si tiene señales de viruelas &c.:
por lo qual, siempre que en un retrato haga el Pintor
las partes principales del rostro con igual proporcion
en sus distancias, que las del original, el retrato
sera parecido indubitablemente, aunque en las demas
cosas no sea del codo muy exacto o puntual.
(26) Lo que quiere decir Vinci en esta nota es esto:
para que la luz que entre por la ventana del estudio
del Pintor no sea recortada, como sucede á toda
luz que entra por el espacio de una claraboya, quiere
que el lienzo que la cubra esté pintado de negro
ácia los extremos, cuyo color se ira aclarando
por grados acia el medio de la ventana, á fin
de que de éste modo no penetre la luz con igual
fuerza por los términos de la ventana como por
el centro, y asi imitará á la luz abierta
del campo. Todas estas son delicadezas ó prolixidades
propias del genio de un artífice tan especulativo
como Vinci.
(27). La doctrina que da en ésta nota Vinci
es conforme á las reglas rigurosas de la Perspectiva;
pero en un obgeto de corta dimension, como es una cabeza,
no se verifica: porque siempre que se mida con un compas
de puntas curvas la altura total de una cabeza desde
la punta de la barba hasta el vértice ó
la parte superior del cabello, del mismo modo que miden
los Escultores los miembros de un modelo para hacer
una estatua arreglada á él; y despues
tome la medida de la distancia de las sienes y mexillas
de la misma manera que se mide el diámetro de
un cañon de artílleria para saber su calibre;
pintada luego una cabeza baxo estas dimensiones. precisamente
ha de parecer de igual tamaño, y no mayor: pues
entre dos cosas, la una pintada, y la otra verdadera
que ocupan igual espacio en el ayre, y el relieve natural
de la segunda es igual al que demuestra la primera en
virtud del claro y obscuro, precisamente ha de haber
igualdad. En quanto á la obscuridad y confusion
que reyna en las palabras y proposiciones de ésta
nota, repito lo que ya otra vez he dicho, y es, que
una obra tantas veces copiada, y sacada á luz
despues de la muerte de su autor, necesariamente padece
mil alteraciones y corrupciones.
(28) Segun la explicacion de ésta nota, N O
será la fuerza de la sombra, siendo A D la pared
obscura; O Y y N Y serán medias tincas; C P la
fuerza del claro, y C Y, P Y medias yintas mas claras
que las otras. Figura XVI.
(29) En ésta nota no puede adquirir luz ninguna
el principiante, pues su explicacion es absolutamente
incomprehensible.
(30) Quando se camina por una calle de arboles formada
por dos hileras paralelas, parece que van a concurrir
en un solo punto.
(31) Quiere decir que la luz ha de estar diametralmente
opuesta a la sombra.
(32) Para saber de qué pirámide habla
aqui Vinci, léase con reflexion el libro I de
Lean Bautista Alberti.
La razon de lo que declara ésta nota (segun
comprehendo) es porque el terreno que en la Pintura
representa la milla de distancia, ocupa solo aquel espacio
que le da la Perspectiva, la qual solo causa la ilusion
en la vista, guardando ésta la posicion que debe
enfrente del punto, sin variar ni mudarse; pero como
esto no es posible, los ojos advierten luego la diferencia
que hay entre la distancia fingida y la verdadera; porque
quanto mas registran á ésta, ya subiendo
y ya baxando la vista, siempre la hallan mayor; y al
contrario aquella.
(33) Esto alude á la propiedad que debe observar
el Pintor en lo que pinte en quanto al parage, circunstancias,
clima, costumbres &c.
(34) Como despues de la muerte de Vinci se han descubierto
varios minerales y tierras que sirven de colores en
la Pintura para todo; es ociosa la doctrina de ésta
nota. La significacion de la voz mayorías no
se ha encontrado en Diccionario alguno.
(35) En ésta nota, aunque muy confusamente,
habla Vinci de la imagen que representa el agua del
obgeto que tiene á la otra parte, como quando
vemos una laguna, y al otro lado un montecillo ó
una torre, la qual se verá en las aguas siempre
que la vista perciba el punto superior de dichos objetos
y el espacío del agua, como demuestra la estampa.
Volver a Leonardo
|