(Viollet.le-Duc. Traducción del francés
por Miquel Ramis )
Las colas de milano es un recurso habitual
en carpintería pero tambien tiene una utilidad
en fábricas de piedra. Por ejemplo cuando
se desmontó el obelisco de Luxor para transportarlo
a París, se descubrió una cola de
milano de madera en el lecho inferior, que prevenía
la pòsible ruptura de una fisura.
En los restos de muros fortificaciones galo-románas
rodeando villas, se encuentran frecuentemente
colas de milano de bronce o hierro. El propio
Viollet encuentra colas de milano de madera en
fabricas romanas de la primera época.
Algunos capiteles de ábaco cuadrado
en las columnas embutidas del XI y XII siguen
manteniendo esta buena práctica constructiva.
Igualmente en ménsulas con mucho vuelo
que tienen que soportar peso, la técnica
es muy adecuada.
En la edad media, es habitual la aplicación
de colas de milano en obras de carpintería.
Las entallas que sujetan la carpinteria de techos
en los siglos XIII, XIV y XV se ensamblan generalmente
en cajas dobles de cola de milano a media madera
a fín de contener el empuje de las vigas.
El uso de lenguetas uniendo tablones a media
madera es común en la carpintería
de muebles anterior al siglo XV,
Los carpinteros tienen la precaución de
utilizar maderas duras y tenaces como el olmo
y las partes nudosas del nogal o encina.
El sistema clásico en carpintería
de unir tableros a base de colas de milano es
muy antíguo. Como muestra, estas colas
de milano en un puente de
granito chino.