Las molduras son un poderoso recurso para el
cantero, que con unas sencillas técnicas
ennoblece y dá preponderancia al discreto sillar,
y proporcionando movimiento y variedad a la fá brica
de piedra.
El junquillo (Boet) es una moldura utilizada
extensamente en toda la arquitectura romanica,
gótica y barroca. Vamos a ver el porque
de este interés:
El transporte del sillar y los cantos: El transporte
del sillar desde la cantera a pie de obra es a
menudo una aventura, trasladando el material en
carros y por vìa fluvial o marítima
siempre que sea posible.
Esta manipulación implica golpes y desportelalladuras
en los cantos, por lo que los sillares se tallaban
en cantera sobredimensionados respecto a las medidas
reales ( creces de cantería), y el cantero
repasaba el sillar en obra, volviendolo a escuadrar.
Los cantos son evidentemente la parte más
delicada de una piedra, y por tanto, en los lugares
de mucho paso o desgaste, portales y ventanas,
existia el peligro de ir desportillando los cantos
por golpes accidentales bien durante la obra,
bien en los años siguientes.
La solución debe pasar por resolver este
problema tecnico a la vez que aprovechar para
mejorar el aspecto de la obra: el junquillo es
entonces seleccionado para esta importante función
dual: |