Hermosa y expresiva talla en este canecillo
del castillo de Carcasona, en el sur de Francia,
un lugar al que todo cantero que se precie debería
peregrinar.
El dulce semblante de muchas de estas tallas
nos hablan de un breve momento de tiempo ( siglo
XII-XIII) en el que la piedra parece reflejar
un ambiente positivo, alegre, incluso festivo,
que contrasta muy drámaticamente con el
ultimo gótico y el barroco, llenos de mensajes
agoreros y admonitorios. |
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