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( Entrevista a Sebastiá Caldentey, fundador
de la empresa del mísmo nombre -www.sebastiacaldentey.com-)
Sebastian es un caso atípico entre los empresarios
de la piedra. Como la mayoría, es segunda generación
de sagas de tres generaciones que han efectuado el salto
de pequeños artesanos a empresarios con maquinaria
industrial. Como pocos, su innata curiosidad le ha llevado
a una constante evolución personal hacia la mejora
u perfeccionamiento de un método empresarial.
" Mi padre era un artesano pero a mí
no me gustaba el reto de sacar formas de la piedra con
las manos. Mi desafío era conseguir hacerlo con
máquinas, planificando una idea, experimentando,
haciendo un prototipo y modificandolo hasta que salía
la pieza como yo quería... "
De una manera innata, sin estudios formales y pocas
referencias externas, Sebastián ha implantado
en su empresa las que son ahora las útimas técnicas
de "management", "brainstorming",
"just in time" o "calidad total",
palabras que en marketing definen conceptos que en su
mayoría no se habían inventado cuando
él llevaba años aplicandolas y desarrollándolas.
A modo de ejemplo, cuando los demás estaban
maravillados por la dramática mejora que la maquina
de disco de 50 cm suponía frente a las antíguas
máquinas de cadena de 70 cm, el veía claramente
que el desperdicio de material aumentaba ya que los
cortes de maquina casi nunca se ajustaban a los anchos
de las distintas calidades de piedra que tiene la cantera,
i cortanto equivocadamente los estratos. Cuando descubrió
la moderna máquina de hilo, que efecta cortes
limpios de varios metros de profundidad, fué
el primero en comprarla. Situémonos en un contexto
de fuerte demanda de años 80 y 90 en donde lo
importante ( revisar los métodos y procesos)
se relegaba eternamente a lo urgente ( servir pedido
tras pedido), trampa en la que han caído tantas
y tantas empresas, dentro y fuera de la industria de
la piedra.
También es notable la capacidad de autoanálisis
de Sebastian, que le hizo ver en su momento que su buena
situación empresarial, de empresa en crecimiento,
lastraba un futuro crecimiento por la propia anarquía
en que habían crecido las distintas áreas
y departamentos de su estructura, lanzandose, en compañia
de sus hijos, a la aventura de la construcción
de una nueva factoría de nueva planificación,
ya en funcionamiento, con una planificación racional
escalonada, que van entrando en funcionamiento a medida
que su situación financiera le permite emprender
la puesta en marcha de un nuevo módulo.
Esta nueva factoria, resume toda la experiencia acumulada
en una vida empresarial, y está dotada de moderna
maquinaria de diseño propio, y avanzados sistemas
de automatización, control de calidad y logísticos,
en una aplicación empresarial de la vieja mentalidad
mallorquina de vigilar los costes sin sacrificar calidad:
los números de venta salen por si mísmos.
Como él dice "...ahora doy una vuelta
hasta las 9,3O , ultimando algún detalle y a
partir de esta hora, ya me dejan libre..." Es
la hora de la tercera generación, Tomeu , Sebastian
y Xisca , que actualmente se encargan de la dirección
de la empresa y que han recibido la mejor herencia que
un empresario pueda tener : un padre triunfador pero
no dogmático, que permite crecer profesionamente
a sus hijos una vez que estos han recibido la transmisión
de lo aprendido tras toda una vida.
Su caracter campechano y sencillo, totalmente alejado
de la imagen de un empresario de una de las mayores
empresas del ramo en Baleares, se resume unas palabras
suyas :
" Como empresario tengo que cumplir mi función
económica (rentabilidad), la social (empleo)
y de servicio ( calidad, precio) pero siempre he procurado
que la lucha por los beneficios no me hiciera perder
de vista el equilibrio entre la vida profesional y la
familiar."
Nota:
Sebastián vino a saludarme tras asistir como
público a una conferencia que dí en la
feria de la Construcción de Palma y reemprendimos
el contacto de hace dos años, cuando estuvimos
representando a Baleares en la feria R&R en Madrid.
La osadía de un mallorquín presentandose
en Madrid a vender un producto de piedra con el lastre
que supone nuestro coste de insularidad a la hora del
transporte indica el talante luchador de quien está
seguro de su oferta y que ha trabajado duro para que
su producto sea competitivo más allá de
las cómodas fronteras de nuestra comunidad.
Al reunirnos en su oficina a la semana siguiente,
prácticamente pidió disculpas "...por
no ser artesano"...él, que tiene una
empresa modélica y rompedora... Definitivamente
un caso atípico...
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II
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